
Dr. José Rafael Mata Peña
A lo largo de la historia el hombre ha tratado de dar explicación y solución a los diferentes problemas de salud, medioambientales, socioeconómicos y biológicos a los que se ha enfrentado. De acuerdo al momento histórico social ha resuelto éstos y ha ido evolucionando con un pensamiento científico técnico cada vez más desarrollado.
El control de las grandes epidemias, el uso de vacunas, el microscopio, los antibióticos, los medios de diagnostico cada vez más sofisticados, el genoma humano, los trasplantes de órganos, por mencionar algunos entre los muchos descubrimientos y aplicaciones en beneficio de la humanidad y, muy recientemente el uso de Células Madre. Llamamos células madre, o células troncales, a un tipo especial de células indiferenciadas que tienen la capacidad de dividirse indefinidamente sin perder sus propiedades y llegar a producir células especializadas.

Las células madre se han clasificado en dos grupos en los animales superiores: las células madre embrionarias. Estas células derivan de la masa celular interna del embrión en estadio de blastocisto (7-14 días), y son capaces de generar todos y cada uno de los diferentes tipos celulares del cuerpo (Células Pluripotenciales). Tras muchas divisiones celulares se derivaran de estas células, el otro tipo: las células madre órgano-específicas. A estas se les llama multipotenciales ya que son capaces de originar las células de un órgano concreto en el embrión, y también, en el adulto.
Las células de la Médula Ósea es el ejemplo fehaciente de células madre órgano-específicas, son capaces de generar todos los tipos celulares de la sangre y del sistema inmune. Pero estas células madre existen en muchos más órganos del cuerpo humano, y podemos encontrar en la literatura científica como ya se han aislado células madre de adulto de la grasa subcutánea, de la piel, músculo cardíaco y esquelético, cerebro, retina, páncreas.
En un principio se pensó que las células madre especializadas sólo podían generar células especializadas del mismo tipo Sin embargo múltiples estudios ha hecho cambiar esta idea, haciendo evidente que células madre de adulto procedentes de cualquier tejido pueden diferenciarse a células y tejidos de otras localizaciones y estirpes distintas, o sea; pueden llegar a generar células con una especialización diferente de la original. Estos experimentos han comprobado que células madre de adulto, pueden reprogramarse y dar lugar a otros tipos celulares que hasta ahora se pensaba que eran incapaces de generar. Si esto es así, se podría decir que no existe una diferencia esencial entre la célula madre embrionarias y las de adulto.
Se ha comprobado que células madre neuronales de la médula espinal han producido diferentes tipos de células sanguíneas. Estudios en ratas han obtenido células hepáticas partiendo de células madre de médula espinal. Cada día salen a la luz nuevos ejemplos de células madre que producen células especializadas diferentes de las esperadas. Esto demuestra que las células madre presentes en el individuo adulto son mucho más flexibles de lo que se pensaba.
Por lo que se derivan grandes expectativas de terapias innovadoras. Parece que las células madre adultas tienen un gran potencial y quizá más facilidades que las células madre embrionarias puesto que se puede partir de células del propio individuo y, por tanto, con la misma carga genética. Esto resuelve, los serios problemas éticos de manipular y destruir embriones.
Existe un tejido fuente de estas células madre que la gran mayoría de los científicos consideran como la más prometedora: la médula ósea. Los estudios demuestran la versatilidad de las células madre obtenidas de la médula ósea para reparar diversos tejidos dañados.
Actualmente en muchos lugares se utilizan estas células madre para la recuperación del sistema inmunológico y hematopoyético, tanto en pacientes tratados con quimioterapia y con disminución de las defensas secundarias al tratamiento, como en pacientes con neoplasias hematológicas, también en pacientes con afecciones cardíacas irreversibles, en enfermos con daño cerebral, así como en enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoidea), en diabéticos, incluso para la revitalización y antienvejecimiento por la reparación y regeneración que estas producen en el organismo, todos con muy buenos resultados. Asimismo también se investiga para casos de Parkinson y Alzheimer, lesiones medulares, quemaduras.
Específicamente. ¿Cómo funcionan las Células Madre?
Después de llevar a cabo un procedimiento quirúrgico de mínimo acceso, obtenidas de la médula ósea por personal especializado, inyectadas en el torrente sanguíneo, estas células se dirigen al los sitios que hay que reparar. El sitio lesionado libera permanentemente marcadores que indican que el tejido está dañado, tal como si prendiera un semáforo en emergencia., algunas de las moléculas involucradas en este proceso se llaman semaforinas, el cerebro estaría recibiendo señales de diferentes lugares del organismo en los que hay lesión muchísimos años antes de que la lesión se detecte. Mediante señalización, quimiotaxis, reconocimiento entre otros mecanismos estas células se dirigen al sitio dañado y lo repararían.
Las investigaciones son muy prometedoras y avanzan muy rápidamente y permitirán resolver una serie de situaciones patológicas graves que hasta el momento no tenían resolución, logrando de esta forma aumentar la expectativa y la calidad de vida de nuestros pacientes.